jueves, 20 de febrero de 2014

NO ONE Fall/Winter 2014





Nobody loves no one, ese juego de palabras que utilizaba Chris Isaak al final de su tema Wicked Game, es el punto de partida de la nueva colección que David nos propone para el Otoño- Invierno y que supone, su regreso a las pasarelas.
La doble negación se convierte en una afirmación, en esta nueva propuesta, salpicada por las influencias mutuas de David Delfín y Pelayo Díaz.

Delfín, recupera de nuevo para la colección su paleta cromática predilecta: los colores neutros. La gama de blancos y negros se fusiona, para crear el estampado bacterio, el cual nos remite de manera inequivoca al grupo Memphis y en concreto, al trabajo de su miembro fundador Ettore Sottsass, parte fundamental en el imaginario artístico de la pareja.




Pero no todo son blancos, grises y negros. Los colores ácidos hacen acto de presencia, poniendo el punto de contraste, que tanto persigue el diseñador en sus colecciones. Abrigos azul eléctrico y naranja butano ; chaquetas roja, verde menta y morada y jersey de rayas multicolor. Sin duda, un punto de luminosidad en los outfit.

Otro punto donde el fuerte cromatismo aparece, es en los velcros que sujetan y articulan los vestidos y actúan como cierre en las camisas de los looks masculinos y como cinturones en los looks femeninos.
Los velcros, transmiten esa sensación de deconstrucción, habitual en David y sello inconfundible de la marca, que reinventa en cada uno de sus desfiles.

El patronaje vuelve a ser impecable, al igual que la factura de las prendas. Se recupera todo un icono de la firma, como es la camisa narciso, en esta ocasión bañada por el estampado bacterio




El vestido corto, se erige como la opción más fuerte, desplazando a los vestidos largos. Dichos vestidos, aparecen en sempiterno negro con salpicaduras flúor en cinturones y tirantes.

Los complementos, vuelven a ser un handicap en los looks. Los bolsos, una vez más a cargo de Pelayo Díaz, se crean utilizando toda la utillería propia de la protección, ya sea en escalada o en paracaidismo ( haciendo homenaje a la profesión del padre de David). Por tanto , podemos observar en ellos, cuerdas de seguridad y mosquetones, ya sea a modo de asa o con un simple afán decorativo. Las palabras, realizadas en piel cortada con láser, estampan la mayoría de la colección.

En lo referente al calzado, se puede definir con la mención de una marca icónica: Dr. Martens. Delfín, baja a las modelos de los tacones de vértigo diseñados por el prolífico Christian Louboutin, que llevaban en anteriores ocasiones. El rojo de las suelas, se cambia por unas botas de corte militar con plataforma , que transmiten la sensación de una mujer fuerte, independiente y con cierta actitud punk.
Las medias de rejilla, acentúan este concepto de joven punk londinense de la década de los setenta, al más estilo de Vivienne Westwood.

Los sombreros fedora ilustran alguna de las propuestas masculinas.

La vuelta de David Delfín a la pasarela nos ha llevado, de nuevo, a un viaje por sus más profundas inspiraciones, donde quienes profesamos devoción a sus creaciones, nos encontramos como en casa.
A través del juego perverso que es la vida, nos ha enseñado, que todos podemos amar a alguien.



. Materiales: Lana, algodón, polyester, estampado bacterio, velcros, cremalleras, mosquetones,cuerdas...

. Calzado: Dr. Martens
. Complementos: Bolsos de Pelayo Díaz para davidelfin, Gafas de davidelfin para Opticalia, Medias Wolford.
. Música utilizada en el desfile: Hungry For The Power de Azari & III; F For You de Disclosure; Show Me Love de Robin S.; 
Cierre: Por qué a mi me cuesta tanto de Fangoria y Asier Etxeandia. Música mezclada por: Gerard Estadella.
. Escenografía: Max Gilbert.
. Fotografías: Tomy Pelluz para Vogue.
. Vídeo: RTVE.