miércoles, 6 de marzo de 2013

Almodóvar ,davidelfin y los azafatos de Península

Os dejamos un extenso reportaje con entrevista, realizado por Rafael Muñoz para RTVE. En él, David habla de forma detallada sobre su experiencia con el director, sus inspiraciones y el proceso de creación de vestuario de la Aerolínea Península, a la que pertenecen los azafatos de la nueva película del manchego. Pronto... ¡nuestra reseña del film!.




¡Es increíble, un regalazo! A David Delfín se le iluminan los ojos cuando recuerda la llamada de El Deseo para pedirle que hiciera el vestuario de las azafatas y azafatos de Aerolíneas Península, la compañía del vuelo más divertido de la temporada: Los Amantes Pasajeros.
“Estaba en un restaurante y salí a hablar a la calle. Cuando entré me preguntaron que qué me pasaba. ¡Estaba en Shock!”
Después llegó la conversación con el director. La llamada más deseada por muchos actores, figurinistas, decoradores… “Fue el verano pasado. Yo estaba en plena preparación del desfile de septiembre en Cibeles que era el del décimo aniversario nuestro y claro, es el mejor regalo que te pueden hacer. Además, ¡a mi me encantan los uniformes!”
Delfín cuenta que le enviaron el guion con su nombre escrito en diagonal en cada página y que lo devoró en una tarde. Acto seguido surgieron las dudas.” ¿Pero cómo coño va a rodar esto, con estas escenas de sexo en espacios tan reducidos?”.





Almodóvar es muy exigente
Supo que la cámara estaría encima de los actores y que el vestuario se iba a notar mucho. “Había muchas limitaciones pero es entonces cuando se despierta la imaginación. Claro que ha sido complicado, pero muy gratificante”.
El diseñador cuenta emocionado lo feliz que ha estado trabajando mano a mano con Almodóvar, con quien hizo una pequeña colaboración en Los abrazos Rotos. “Verlo trabajar y ver cómo le gusta, cómo lo disfruta… es maravilloso. Y además verlo trabajar con Jean-Paul Goude [director de fotografía] era increíble. Yo los miraba a los dos y no me lo creía”.
Tampoco ha sido fácil. Pedro es muy exigente y sabe mucho de moda. En todas sus películas la ropa tiene una presencia especial, a veces incluso forma parte del guion.
“Pedro me insistía en que el vestuario tenía que ser verosímil. No podíamos pasarnos ya que la historia era tan disparatada que el vestuario tenía que ser verosímil. También me dijo que los colores tenían que ser los mismos del interior del avión, que todo formara parte de la misma familia”.




 El guion marcó los diseños
El diseñador (que se ha centrado en los uniformes ya que el resto del vestuario es de Tatiana Hernández) investigó en la historia de los uniformes aéreos y aprendió el protocolo para que lograr esa” verosimilitud”. Después dibujó todo el vestuario de la tripulación y lo coloreó en azul marino, blanco, celeste y toques de rojo en los vivos de las camisas. “Es formal pero con rollito”.
El problema vino después. Delfín define la película como “más allá de la comedia” y dice que hay situaciones muy disparatadas. “Los azafatos no paran, parece una olimpiada. En algunos momentos están con las patas para arriba y, claro, las camisas estaban más tiempo fuera que dentro del pantalón, por eso las convertí en bodies. ¡Tenías que ver a Javier y a Raúl con los bodies haciéndose fotos y diciendo barbaridades”.
Para el uniforme de tierra jugó con la chaqueta biker, una de sus piezas favoritas, habitual en sus desfiles. Para los chicos creó un hibrido entre chaqueta y americana. Para ellas, la convirtió en vestido. Llevan los interiores en rojo y las cremalleras son muy gruesas.
Delfín ha visto la película una sola vez pero dice que no es suficiente. “Es una película coral y pasan tantas cosas a la vez que no sabes a quien mirar. En la escena de la coreografía de los azafatos, por ejemplo, si miras a Javier no ves a Carlos, pero si miras a Carlos no ves a Raúl…”



Una película no es un desfile
Ha sido un trabajo casi entre amigos. David conocía a casi todo el equipo y con algunos mantiene una buena amistad. Es el caso de Javier Cámara y Pepa Charro, que suelen estar sentados en la primera fila de sus desfiles.
Pero la sensación de ver sus diseños en la gran pantalla no es la misma que cuando repasa lo visto sobre una pasarela. “Es diferente, ¡es una película de Pedro Almodóvar!...El desfile lo controlo yo pero la película es de Pedro. Quiero volver a verla para fijarme en todos los detalles".
En lo que se fija ahora, y mucho, es en el vestuario de la tripulación de todos los aviones que coge. “Lo hago sin parar. Antes no me fijaba pero tras la llamada de Pedro empecé a fijarme y ahora lo sigo haciendo. Se me ha quedado un defecto profesional”.
La historia de los uniformes aéreos está muy ligada a la moda. En España y Francia se ha contado con grandes de la costura como Pertegaz, Elio Beryanyer y Christian Lacroix. La lista es larga y David Delfín confiesa que estaría encantado de estar en ella.
“Me encantaría, ¡ojalá salga algo tras la película! Aquí hemos jugado con la contención pero se han hecho cosas increíbles en el pasado. En los años 50 y 60, las azafatas llevaban tops con el ombligo al aire, minifaldas, botas de plásticos… ¡era alucinante! Algunos eran muy sofisticados, pero si lo hiciéramos hoy sería una locura. ¡En esto, mira, vamos hacia atrás!”

Vía fotos y reportaje: El Deseo y RTVE