jueves, 22 de diciembre de 2011

Gorka Postigo and his Club Kids



Estos días, se está celebrando el festival de arte BAC en la Ciudad Condal y como no podía ser de otra forma han contado con la participación de Gorka Postigo para realizar una de las muestras que componen este festival artístico.Postigo, ha decidido titular a su colección fotográfica Club Kids. Basada en romper los cánones establecidos, en protestar, en defender los derechos y sobre todo en crear una identidad propia. A continuación os dejo una entrevista realizada a Gorka con ocasión de la exposición. Sin duda este ha sido su año pero seguro que el año que viene será mejor si cabe y podremos seguir disfrutando de su personal forma de ver el arte.
En próximos post, colgaremos más fotos de la muestra. Esperamos que os guste.

BAC: En una ocasión dijiste que para tus retratos preferías el drama. ¿Ofrece muchos más recursos artísticos?

Cualquier elemento que deje una historia abierta, que no sepas qué ha ocurrido antes o qué va a ocurrir después resulta mucho más sugerente. Ayuda a que el espectador cree una narración, que complete esa imagen con su propia interpretación. Esto es mucho más fácil si en la imagen falta algo, si está implícita una ausencia o una pérdida.

Una imagen más lúdica o alegre es mucho más cerrada en si misma, no invita a hacerse preguntas.

BAC: Consigues hacer palpable algo tan abstracto como los sentimientos, lo vimos antes con Where you’ re ending, I begin y nos volvemos a encontrar ante ello con Club Kids. ¿Cuál es tu fórmula para conseguir un resultado tan bueno?

Son dos propuestas diametralmente opuestas, WYEIB tenía más que ver con un exorcismo emocional, una necesidad personal de sacarme algo de encima, igual no tenía tanto que ver con capturar algo del modelo fotografiado, pero si de trasladar algo de lo que necesitaba purgarme y convertirlo en algo externo a mí.

En el caso de Club Kids tiene que ver más con las elecciones que hacemos. Y no sólo por la elección de los personajes que aparecen en las fotografías, si no por el hecho de elegir este trabajo, que surgió como una colaboración con Adrián González, director creativo y editor de la revista Buffalo. Es decir el hecho de haber elegido este trabajo para presentar en BAC tiene que ver con poder trazar un puente entre mi trabajo personal y las colaboraciones con otros equipos creativos y encargos, y a la vez poder ir definiendo una mirada personal sobre mi trabajo.

BAC: En esta expo cuestionas una identidad propia y muy marcada, que se sale de lo impuesto y que detesta los convencionalismos. ¿Cómo surge esta idea?

Como fotógrafo de moda estoy acostumbrado a trabajar dentro de un sistema cerrado, donde todo ha de ser perfecto, un canon más que definido y unos estándares que ya por repetitivos pierden su intencionado efecto aspiracional.

Al retratar a estos chicos se establece una comunicación mucho mas directa, son chicos que no están acostumbrados a trabajar en moda, pero suplen con creces el no encajar en el canon con actitud.

Es esa actitud frente a un medio desconocido y ajeno lo que me interesa, cómo nos podemos relacionar con un medio que nos es extraño y buscar la manera de encajar.

Supongo que en el fondo se trata de una manera de adaptación.

BAC: Podríamos decir que Club Kids se basa ante todo en la gente auténtica que construye su propia sociedad. Una actitud ante la vida, como una filosofía. ¿Con quiénes las podrías identificar?

No tiene tanto que ver con la auténtico, que me resulta difícil definir qué o quién es auténtico y quien no, pero si tiene que ver con la creación de universos particulares, y a la vez compartidos. Cómo a través de intereses comunes podemos constituir pequeñas familias y agrupaciones.

BAC: En Where you’re ending, I begin tratabas de exponer una propuesta terapeútica, mostrabas emociones con las que te habías sentido vinculado. ¿Se podría decir que Club Kids habla por ti? ¿Se trata de una forma de explicar lo que no te gusta de la sociedad a modo de reivindicación?

Si me interesa la construcción de una propia identidad, de una reafirmación, de una elección y una decisión de formar parte de algo, o de crearse una nueva identidad, no sólo en un plano estético, ya que lo que realmente me interesa tiene que ver más con un sentido psíquico de la identidad. De las elecciones que uno hace, por y para qué, de cuestionarse los convencionalismos heredados de una sociedad judeo cristiana, de lo familiar, de lo social y de lo político.

No tiene tanto que ver con una rebelión social ni en luchar contra el sistema, pero si tiene que ver con una búsqueda personal.

BAC: Como fotógrafo congelas el intimismo, la languidez, la tensión, en definitiva, multitud de sentimientos. Ahora, tu propuesta es más descarada y desenfadada. ¿Cuentas con tu estado de ánimo para sacar más partido a las actitudes de cada modelo?

Toda elección está condicionada por el momento que uno está viviendo, y supongo que esta propuesta no está exenta de ello.

No suelo intervenir de una manera directa en cómo se ha de comportar el modelo, si tengo una idea general de qué es lo que quiero hacer, pero siempre hay un momento decisivo en la relación que se establece entre el modelo y el fotógrafo.

BAC: Las fotos que presentas son en blanco y negro, enfatizas las emociones y los contrastes. ¿Qué función tiene en esta expo la ausencia del color?

El blanco y negro tiene esa capacidad de convertir lo cotidiano en algo mucho más codificado, una imagen que nos es familiar en algo monumental.

Al eliminar información cromática nos fijamos en detalles que en la realidad no vemos, agudiza la mirada y dirige el ojo de una manera mucho más selectiva.


VíaFoto:Bac Festival
Vía Entrevista:Bac Festival